LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN EN LOS
SISTEMAS DE PENSIONES
Estudio Realizado por Daniel Lederman
COSTOS
Uno de los elementos que crea mayor controversia al reformarse
los sistemas de pensiones, es el de las comisiones que se cobran
por la administración de las cuentas individuales. La
razón principal es que en los modelos de pensiones administrados
por el estado, los costos administrativos se encontraban generalmente
escondidos en los presupuestos de las instituciones responsables
de la administración de las pensiones. Bajo el nuevo sistema,
al permitir la participación de entidades privadas, se
hacen transparentes los costos administrativos.
Un error que se comete en algunos países es el mantener
los costos ocultos a través de la administración
pública de los procesos operativos. El caso en Argentina
es un ejemplo donde los servicios de procesamiento fueron subsidiados
por el gobierno federal por muchos años. Al transparentar
los costos y buscar transferirlos a las empresas administradoras
de fondos, el costo fue considerado alto. Actualmente se está
estudiando la posibilidad de transferir la administración
de los procesos a manos privadas y así lograr costos más
competitivos.
En Polonia el caso es similar, al responsabilizar al Instituto
del Seguro Social de los procesos de recaudación, se ocultan
los costos operativos del sistema, el resultado ha sido una serie
de cuestionamientos en la prensa respecto a la aplicación
del presupuesto asignado al Seguro Social para estos efectos.
Sin debatir sobre si la administración de los procesos
operativos debiese ser pública o privada, se debe poner
énfasis en la necesidad de transparentar los costos operativos
del sistema. Esto se logra con el establecimiento de entidades
especializadas para la operación - en sistemas centralizados
- o por la operación por los mismos organismos responsables
de la administración de los fondos, como es el caso en
el sistema descentralizado establecido en Chile.
Los costos del sistema no pueden ser vistos sólamente
desde el punto de vista de los costos explícitos incurridos
en la operación de los procesos, esta visión limita
la transparencia del sistema. En el caso del sistema chileno,
los costos en que incurren las administradoras de fondos y los
bancos debe ser sumado con el costo en el que incurren las empresas
aportantes. En el caso de Chile, es la empresa la responsable
de realizar pagos en distintas instituciones utilizando formularios
distintos, incurriendo así en un importante costo administrativo.
Existen otros países que requieren duplicar el costo
de algunos procesos por decisiones que parecerían sólamente
políticas. En el caso del sistema colombiano, al competir
el sistema anterior, administrado por el Instituto de los Seguros
Sociales, con el sistema privado de administradoras de fondos
de pensiones, se requiere del establecimiento de procesos de
recaudación paralelos, presentando mayores costos para
las instituciones de ambos lados, así como para los empleadores
que deben realizar contribuciones a ambos modelos.
Con el estado de avance de la tecnología se pueden
diseñar modelos que beneficien a todas las entidades involucradas
en los procesos, ofreciendo así costos más bajos
en la operación, tanto implícitos (empleadores,
bancos) como explícitos (administradoras, trabajadores).
Los modelos generales que se presentan más adelante
consideran el elemento del costo como una de las variables más
importantes en el diseño de un modelo de operación.
A continuación se presenta un resumen comparativo de
los costos de operación del sistema en Chile, Argentina
y México:
Es difícil calcular un costo equivalente para comparar
el costo de los procesos operativos de los distintos mercados.
Para obtener una comparación aproximada, se utiliza el
concepto de costo de la administración de una cuenta individual
durante un año calendario. De esta forma se calcula el
costo total de los procesos operados por los participantes y
se divide entre el número total de cuentas administradas
(número de afiliados a los sistemas).
La comparación que se presenta no es completamente
equivalente ya que los procesos que se operan en modelos como
el de México, incluyen más servicios que los que
se incluyen en los costos que se presenta para Argentina y Chile.
Para el caso de México el costo que se presenta incluye
los procesos de traspasos de cuentas, retiros y registro de trabajadores
en administradoras. Para el caso de Chile estos procesos son
realizados por las propias administradoras y no se contemplan
en el costo presentado. Con respecto a Argentina, se consideran
los procesos de recaudación de fondos y de registro. Independientemente,
los costos presentados consideran, en todos los países,
el proceso más relevante, procesos para la recaudación
y distribución de aportaciones.
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País |
Costo de operación |
| Argentina |
4.20 dólares por cuenta por año |
| Chile |
3.72 dólares por cuenta por año |
| México |
2.84 dólares por cuenta por año |
Fuente: Cálculos con información
de la Superintendencia de AFJP (Argentina), Procesar (México)
y estudio realizado por Procesar en Chile
A estos costos se deben sumar los costos operativos de las
Administradoras para sus operaciones internas.
Los datos son proporcionados para considerar el efecto que
un diseño inadecuado para la operación de algún
país puede tener sobre la acumulación para las
cuentas individuales, ya que los costos administrativos de los
sistemas y procesos centrales serán incluidos en las comisiones
que las administradoras cobran a sus afiliados y de esta manera,
reducen el monto que se acumula en la cuenta individual.
No se puede describir un modelo único para la operación
de los sistemas de pensiones de Capitalización Individual
que pueda ser aplicado a todos los países. Cada país
debe analizar la situación de sus instituciones, sus leyes
y su realidad tecnológica para definir un diseño
ideal.
Sin pretender definir un modelo estándar para ser aplicado
a cualquier país, se presentan los elementos básicos
requeridos para la operación de un sistema de pensiones
administrado en cuentas individuales. El modelo que se presenta
es el correspondiente a un sistema de pensiones basado en el
modelo Chileno, donde el trabajador o cuentahabiente, tiene la
libertad de elegir la institución que administrará
sus recursos, donde las instituciones, públicas o privadas,
compiten por el mercado y donde las empresas son obligadas a
realizar las aportaciones en nombre de sus trabajadores.
Las principales características de un modelo de pensiones
como el que se menciona son:
- Administración de los fondos de pensiones en cuentas
individuales a nombre de los trabajadores;
- Administración por entidades independientes;
- Libertad de elección de administradora por parte del
trabajador;
- Libertad de movimiento entre administradoras;
- La mayoría de las contribuciones son realizadas por
personas distintas al afiliado (empleadores);
- Las cuentas individuales son de largo plazo (aunque sean
transferidas); y
- Competencia entre administradoras por la captación
del mercado.
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